Si tuviera que elegir un solo examen adicional para un adulto asintomático mayor de cuarenta, sería el score de calcio coronario. No es el más elegante, ni el más nuevo, ni el más caro. Es simplemente el que mejor predice si esa persona va a tener un infarto en los próximos diez años.
Qué es
El score de calcio coronario (CAC, por Coronary Artery Calcium) es una tomografía computarizada sin contraste, de baja radiación, que cuantifica el calcio depositado en las paredes de las arterias coronarias. El resultado se expresa en un número — el score de Agatston — que va desde cero hasta varios miles.
El principio biológico es simple: la aterosclerosis, cuando ha estado presente durante suficiente tiempo, calcifica. El calcio en las arterias coronarias es un registro directo, físico, de placa aterosclerótica acumulada. No se calcifica algo que no existe.
Por qué predice mejor que las escalas de riesgo tradicionales
Las escalas tradicionales (ASCVD, Framingham) usan variables poblacionales — edad, sexo, tensión arterial, colesterol, tabaquismo, diabetes — para estimar riesgo. Son útiles a nivel de población pero, a nivel de individuo, pueden equivocarse considerablemente. Dos personas con la misma edad, mismo colesterol, y mismos hábitos pueden tener trayectorias cardiovasculares completamente distintas por factores genéticos que las escalas no capturan.
El CAC no estima riesgo — lo mide directamente. Si la persona tiene calcio coronario, la aterosclerosis ya está presente. Si no lo tiene, no está — al menos no en un grado detectable. Eso es información radicalmente distinta.
El score de calcio no le dice si va a tener un infarto. Le dice si la enfermedad que causa infartos ya empezó en su cuerpo.
Cuándo tiene sentido pedirlo
El CAC es especialmente útil en el paciente "de riesgo intermedio" — es decir, el paciente donde la decisión de iniciar estatina o no es genuinamente difícil. En ese escenario:
- CAC de 0: refuerza la opción de no iniciar estatina y controlar factores de riesgo con estilo de vida. Riesgo a diez años típicamente menor de 5%.
- CAC positivo (cualquier valor): desplaza fuertemente la decisión hacia iniciar estatina, y hacia hacerlo con meta agresiva. La enfermedad ya está.
- CAC alto (mayor de 100): indica que el manejo debe ser al menos tan intensivo como el de un paciente con antecedente de evento coronario.
Cuándo NO tiene sentido pedirlo
Hay tres escenarios donde el CAC no aporta:
- Menores de treinta y cinco: muy poco probable tener calcio detectable. Un resultado negativo no descarta enfermedad en formación temprana. Un resultado positivo a esa edad indica enfermedad muy avanzada — pero ese diagnóstico se hace mejor con otras herramientas.
- Paciente con evento coronario previo: ya sabemos que tiene aterosclerosis. El CAC no cambia el manejo — el paciente ya necesita tratamiento agresivo por su historia.
- Paciente con síntomas activos: no es la prueba correcta. Ahí se necesita imagen funcional (prueba de esfuerzo, ecocardiograma de estrés) o angiotomografía con contraste.
Sobre la radiación
Es una pregunta razonable. La dosis efectiva de radiación de un CAC moderno está en el orden de 0.5 a 1.5 mSv — comparable a una mamografía y muy inferior a una tomografía convencional. En el contexto clínico correcto, el beneficio informacional supera ampliamente el riesgo radiológico.
Cómo se pide
El CAC no requiere ayuno, ni contraste, ni preparación especial. Toma alrededor de quince minutos en total, la mayoría de los cuales es posicionamiento — la adquisición de la imagen dura segundos. En Medellín hay varios centros de imagen que lo realizan; el costo directo está aproximadamente entre 350.000 y 500.000 pesos según el centro.